
LOGÍSTICA VERDE
domingo, 3 de julio de 2016
EL TRANSPORTE Y LA LOGÍSTICA VERDE
Con la creciente preocupación internacional por el cuidado del medio ambiente, varios mercados comienzan a exigir que los proveedores, sobre todo de transporte, tomen medidas para mitigar el efecto de sus procesos sobre la atmósfera, de ahí mucho del término logística verde.
El propósito, además del cuidado ambiental, es una reducción en los costos de operación y mejoras en los tiempos en los procesos de distribución.
Aunque se han dado aislados intentos por algunos gobiernos al tratar de implantar una exigente normatividad, son las empresas las que han tomado la iniciativa de exigir a sus proveedores de servicio ser más eficientes en los procesos, sobre todo, con tecnologías más limpias al impacto ambiental.
Según un estudio de la consultora PricewaterhouseCoopers (PWC) titulado “Cómo Evolucionarán las Cadenas de Suministro ante un Mundo con Limitaciones Energéticas y Bajas Emisiones de Carbono”, el costo de la mitigación del cambio climático se sitúa entre 600 mil millones y mil 500 millones de dólares al año y según su análisis entre 80% y 90% de esa cantidad deberá asumirla el sector privado.
Ahí plantean que para el 2030 y para reducir las emisiones de carbono, las empresas deberán establecer una cadena de suministro sostenible y el primer paso consistirá en la introducción de un control de la movilidad de los empleados para reducir su huella de carbono. También deberán incluir en su contabilidad las emisiones ambientales que generen sus proveedores en la cadena de suministro, costo que deberá ser considerado en el precio final del producto, por lo que los costos que se desprendan del transporte serán parte importante a la hora de decidir la ubicación de la sede de producción, motivo para diseñar la cadena de suministro, pues la disminución del consumo energético estará por encima de los costos de eficiencia y del tiempo de entrega.
Algunas empresas ya aplican esta fórmula desde hace algunos años, tal es el caso de la multinacional Hewlett-Packard que, por ejemplo entre sus objetivos medioambientales para 2013 en materia de transporte de sus productos, plantea la optimización de rutas para disminuir las emisiones de gas de efecto invernadero en 180 mil toneladas de CO2, desde 2008. Para el 2015 intentarán reducir un 10% las de gas de efecto invernadero por unidad de su flota de autos en Estados Unidos, esto en comparación a lo que emitían en el 2008.
Otro caso es el de Apple, pues según su Estado de Resultados disminuyeron 5% las emisiones de gases de efecto invernadero en sus operaciones de transporte de sus productos desde los lugares de ensamble hasta los centros de distribución en las regiones donde se venden, esto fue en un millón 239 mil toneladas métricas.
Según explican, el diseño del empaque del iPhone 4 es 42% más pequeño que el del iPhone original lanzado en 2007, lo que significa un 80% más de cajas en cada envío por barco o avión, por lo que se utiliza menos transporte y por ende la reducción de emisiones de CO2.
En México poco se sabe de estos procesos, pero hay casos como el de Femsa que obtuvieron el reconocimiento en 2012 del Programa Transporte Limpio de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Gracias a sus estrategias para reducir gases contaminantes al incorporar tecnología de vanguardia y fomentar prácticas de ahorro de combustible, redujeron 28 mil 363 toneladas en emisiones de CO2 en México al año y 44 mil 355 toneladas en la suma de la operación que tienen en Centroamérica.
Grupo Modelo ya implementó desde hace unos años programas de proveeduría sustentable, exige el uso de tecnología más limpia a sus prestadores de servicio de transporte, e incluso promueve la adquisición de madera de bosques controlados en las tarimas que utilizan en sus procesos de embalaje.
Seguramente hay muchas empresas establecidas en México que ya realizan este tipo prácticas,pero falta una mayor exigencia por parte de la autoridad, más aún si se toma en cuenta que la mayor parte de las mercancías en el país se mueven por autotransporte y la edad promedio de la flota oscila en los 17 años de antigüedad y más aún, que las gasolinas que se venden en el país no son muy limpias.
Mucho de que la logística verde no siga tan verde se encuentra ahora en la oficina de Juan José Guerra, titular de Semarnat, que mucho sabe de este problema por su paso por la presidencia ejecutiva de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact). O habrá que esperar, al menos, la aplicación de la normatividad, pues como ya se vio al tratar de implementar la NOM 163, a través de la cual se pretendía igualar en el año 2016 el promedio de rendimiento de los vehículos nuevos en Estados Unidos y Canadá, de 14.9 kilómetros por litro, fue echada para atrás, luego del juicio de nulidad que interpusieron algunas fabricantes de vehículos establecidas en el país.
LA LOGÍSTICA VERDE EN LAS EMPRESAS
A TENER EN CUENTA
Es claro que la emisión de CO2 es uno de los problemas más grandes a los que se ha enfrentado el planeta y prueba de ello es el daño al que se ha expuesto la capa de ozono, que como consecuencia ha generado un gran cambio climático en muchos países.
Esta nueva tendencia se basa en usar de mejor manera los recursos de logística e impulsar un desarrollo de la economía creando una economía circular, concentrándose en el uso de las materias primas, almacenaje verde, transporte ecológico, procesamiento, reciclaje de los desechos, entre otros.
Estos son los elementos más importantes de la logística verde, y combinándolos también con los comportamientos del público, empresas y gobierno, conforman las tres fuentes de impulso por las cuales la logística verde se ha ido implementando y desarrollando.
Un caso particular de la región de América Latina y el Caribe es FedEx, una de las compañías de logística, transporte exprés y servicios afines con más trayectoria en el mundo, que se compromete diariamente a proporcionar conexiones globales y reducir al mínimo el impacto ambiental, mediante continuos esfuerzos en busca de soluciones sostenibles para sus clientes, manejando una plataforma totalmente digital y de impresión bajo demanda.
Actualmente, esta empresa enfrenta un desafío al proporcionar un suministro de energía limpia a un costo económicamente rentable. El compromiso de FedEx está en conectar al mundo de forma responsable e ingeniosa, al establecer metas que minimizan el impacto ambiental y permiten crear un camino hacia el mercado global sustentable, dadas las exigencias actuales de los gobiernos en el uso de tecnologías más limpias y productos más ecológicos para contribuir en los procesos ambientales sustentables para el beneficio de todos.
Según informes del último Foro Económico Mundial, se señaló a la industria logística como la responsable de causar aproximadamente el 6 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el planeta, contribuyendo a la intoxicación del mundo entero.
Esto equivale al transporte de mercancías de un país a otro e incluso dentro del mismo territorio. Actualmente las empresas colombianas que aplican medidas logísticas amigables con el medio ambiente lo hacen por iniciativa propia, lo que demuestra una incipiente preocupación, si nos comparamos con lo que se hace en Europa, por ejemplo, donde la incorporación de los principios de sostenibilidad son un requisito cuando de hacer negocios se trata.
FedEx en sus metas propuestas y presentadas en su quinto informe anual, afirma que para el 2020 la emisión de aviones se reducirá en un 30 por ciento, la eficiencia energética de vehículos aumentará en un 20 por ciento, como en el 2030 la obtención del 30 por ciento de combustibles para aviones se realizará de fuentes alternativas y se buscará la expansión de la generación y adquisición de créditos de energía local renovable.
En resumidas cuentas, si se quiere tener una logística verde, no sólo hay que preocuparse por el transporte si no por el diseño del producto, su producción, el suministro, la distribución y por supuesto, su retorno.
LAS VENTAJAS DE LA LOGÍSTICA VERDE
BENEFICIOS DE LA LOGÍSTICA VERDE
El entorno empresarial de la logística ha experimentado importantes cambios desde la aparición de un consumidor ecológicamente responsable concienciado sobre el cambio climático, hasta el desarrollo de una estricta legislación medioambiental, pasando por trabajadores, e inversores que tienen en cuenta el comportamiento social y ecológico de la empresa, es decir, que valora el impacto que la actividad empresarial tenga en el medio ambiente.
Imagen ecológica de la empresa
La manera en la que la empresa lleve la gestión del medio ambiente, actualmente influye fuertemente en su imagen corporativa. Una buena gestión del medio ambiente otorga unvalor añadido, tanto a la imagen corporativa de esa empresa como a los productos y servicios que ofrecen.
La integración de políticas medioambientales, colocaría en una posición ventajosa a la empresa en el sector, ya que esto le supondría una mejor valoración de la calidad de sus productos, modificaciones en los costes de comercialización y en la competitividad.
Costes y retorno de inversión
El medio ambiente es un coste para la empresa: impuestos, tasas y licencias, inversiones en modificar los equipos productivos, control de las emisiones, seguros por riesgos sobre el medio ambiente…Pero adaptarse e innovarse es la mejor herramienta que las empresas logísticas pueden utilizar, ya que ello les supondría también compensar la existencia de unos costes de no calidad sobre el medio ambiente como por ejemplo: multas y sanciones, impuestos, costes de restauración del daño o de limpieza, seguros de cobertura de riesgos medioambientales, etc.
Responsabilidad logística
El objetivo de una empresa logística es complacer a sus clientes, con los mejores productos, en el menor tiempo posible, y ahora también ajustándose en mayor medida aplicando en sus procesos productivos medidas que no perjudiquen el medio ambiente.
Por eso, las empresas logísticas, consideran las temáticas ecológicas como un elemento más de competitividad, lo que conlleva una total renovación de los sistemas actuales de producción para explorar y utilizar las ventajas potenciales que este le reporta como respuesta lógica a las exigencias por incrementar su eficiencia económica.
Las ventajas por aplicar medidas que no dañen el ecosistema y la biosfera, no solo supondrán beneficios económicos para el sector industrial, sino que también ayudarán a mitigar o aminorar los daños causados por siglos de contaminación.
EL RECICLAJE DEL PLASTICO
Cuando se habla de un envase plástico hay que pensar en el Diseño como factor clave del mismo y entenderlo como diferentes elementos interrelacionados, entre los que caben destacar:
• Diseño Técnico y Funcional, encaminado a la protección del producto, relacionado entre otros factores con la duración del mismo, el uso (por ejemplo el envase se puede usar también en la cocción o elaboración de la comida) o el etiquetado.
• Diseño Económico, encaminado a la reducción del coste, muy importante en el envasado de un producto poco elaborado, donde el precio final del producto va a marcar una decisión de compra. Este diseño va a tener en cuenta aspectos como por ejemplo la reducción de espesores.
• Diseño Ecológico o Ecodiseño, relacionado con la mejora ambiental. Es la integración de los aspectos medioambientales en el diseño del producto con el fin de mejorar su comportamiento medioambiental a lo largo de todo su ciclo de vida. Éste está relacionado con diferentes factores como es la reducción de sustancias peligrosas, la disminución de materiales o el denominado Diseño encaminado al reciclaje o Reciclabilidad.
Lógicamente todos estos elementos cuando se conjugan, deben dar un envase más atractivo al consumidor.
Reciclar envases domésticos
Uno de los aspectos mencionados antes, la Reciclabilidad del envase, es muy importante, sobretodo cuando se habla de envases domésticos.
En España, la legislación de envase y residuos de envase establece la responsabilidad del envasador ante los residuos generados y su gestión. Esta responsabilidad, en el caso de los envases domésticos, se ha traducido en el modelo de gestión denominado SIG (Sistema Integrado de Gestión) que gestiona ECOEMBES.
Esta gestión en la realidad consta de un pago por envase puesto en el mercado (que depende del peso de éste y materiales empleados). La recaudación de este dinero permite que el esquema normal que se tiene en el territorio sea depositar el envase usado o residuo de envase en el denominado contenedor de envases ligeros, que luego es separado en las distintas fracciones recuperables en una planta de selección. Dichas fracciones son luego recicladas en una planta de reciclado.
Las fracciones de plástico que se obtienen de una planta de selección son:
• Polietileno de alta densidad (HDPE).
• Plástico film.
• Plásticos mezcla.
• Poli (tereftalato de etileno) (PET).
• Plástico film.
• Plásticos mezcla.
• Poli (tereftalato de etileno) (PET).
La eficiencia de las plantas, sobretodo la de reciclado, depende de factores que varían desde la buena separación hecha por el propio consumidor, hasta las características del propio envase (como la cantidad y el tipo de material empleado).
Estas características van relacionadas con la propia reciclabilidad del envase. Se define reciclable como “característica de un producto, envase o componente asociado que puede ser desviado de la corriente de los residuos a través de procesos y programas disponibles y que pueden ser recogidos, procesados y devueltos para el uso en forma de materias primas o productos”. Este término es complicado puesto que en cada caso va a depender de la tecnología existente en el mercado.
Reciclado multimaterial
Hace unos años se hablaba de que un envase plástico era reciclable cuando se trataba de un monomaterial (un solo material), no-impreso y sin metalizar. Sin embargo, conforme han ido pasando los años esta situación ha cambiado, se reciclan productos con varios materiales plásticos, como por ejemplo los films y lámina multicapas, impresos y metalizados, dando lugar a materiales plásticos reciclados de mayor o menor calidad.
Esta situación ha evolucionado impulsada por el propio mercado y debido a dos circunstancias claras: equipamiento más adecuado y compatibilización. Se ha desarrollado maquinaria más potente que permiten una mayor desgasificación, con sistemas de filtrado mejores y en continuo, que dan lugar a productos con baja presencia de otros materiales (baja contaminación). Este equipamiento está en continua evolución y permite la obtención de mejores productos con mayores rendimientos.
El uso de compatibilizantes, cada vez cobra una mayor importancia, se basa en la compatibilidad/incompatibilidad de los materiales plásticos.
Compatibilización
La compatibilización: es el proceso por el cual se modifican las propiedades de la interfase de un blend (mezcla de dos plásticos inmiscibles) de forma que esta se vuelve estable y la mezcla actúa como una sola fase.
La compatibilización: es el proceso por el cual se modifican las propiedades de la interfase de un blend (mezcla de dos plásticos inmiscibles) de forma que esta se vuelve estable y la mezcla actúa como una sola fase.
Así, en este proceso se adiciona un aditivo denominado compatibilizante, que actúa de puente entre los dos plásticos que a priori son no-compatibles. El estudio y desarrollo de nuevos compatibilizantes, ha hecho posible, que un residuo de dos plásticos que en principio se consideran incompatibles, se puedan procesar conjuntamente y den un material reciclado con una calidad aceptable.
El punto más crítico es determinar en cada caso qué compatibilizante es el más adecuado y en qué proporción se debe añadir. Lógicamente la adición de dicho compatibilizante supondrá un coste adicional, lo que se reflejará en el precio del material reciclado final. Además en la gran mayoría de ocasiones los recicladores no detectan la aparición de mezclas y multicapas en los residuos de envases hasta un tiempo después de que estos envases aparezcan en el mercado, con lo que el tiempo de respuesta es mayor y se complica muchas veces por la falta de información sobre los mismos.
Así, aunque la compatibilización permite hablar de envases que aumentan su reciclabilidad, no hay que perder de vista que se necesita más información sobre los envases para tratar correctamente los residuos y que en general el esfuerzo se debería hacer en el diseño y no solamente al final del proceso.
Esta situación a veces parece imposible puesto que la tendencia en envase alimentario es hacia envases menos reciclables, ya que cada vez son más habituales los envases multicapas que permiten alargar la vida útil del producto, conservando mejor sus propiedades alimenticias y organolépticas. No hay que olvidar que en el fondo un residuo no es más que un recurso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






